viernes, 31 de diciembre de 2010

jueves, 30 de diciembre de 2010

¿Nostálgica yo?

Tengo ganas de llorar, y no se por qué. Quizás es la época del año, o la canción que estoy escuchando, o que están terminando muchas cosas...y otras van a empezar y eso asusta.
La lágrima no cae, pero la media sonrisa permanece, como anunciando las futuras carcajadas.

Navidad, navidad, lalala la la

Y estas en casa ajena, ya terminaste de cenar, el brindis fue con cerveza y no con el champangne prometido. Todo bien, no me quejo, rico el turrón bañado en chocolate (me apuro, a éste se lo comen rápido). Las típicas conversaciones con gente que ves 3 veces al año se repiten otra vez. De pronto, así como quien no quiere la cosa, dos mujeres entran (o salen, la cosa fue en el jardín) y la más joven cree que se presenta cuando dice: "Esta es mi tía", y todos pensamos, "Ah, que bien, ¿y vos quién sos?, pero nadie lo dice en voz alta. Y de pronto empieza a entrar gente que nunca vi en mi vida, hombres, mujeres y niños. Y todos saludamos, muy educadamente, con un besito en el cachete.
Todo muy "moderno", era la familia política de la hija de la mujer de un hermano. ¡Qué complicado! El contador, el abogado, el taxista y el loquito, tal fue la presentación. ¿La educación?, bien gracias, la dejamos para cuando hay visitas.

Encuesta

Suena el télefono...del otro lado una grabación

"Hola. Llamo para hacer una breve encuesta, ¿usted cree que el próximo presidente debe seguir el rumbo del gobierno actual? Si ud. cree que debe seguir el rumbo actual, marque la opción 1, si ud. cree que debe cambiar de rumbo, opción 2"

*2

"Opción incorrecta. Si ud. cree que debe seguir el rumbo actual, marque la opción 1, si ud. cree que debe cambiar de rumbo, opción 2"

*2

"Opción incorrecta"

¿Será ésta la famosa desviación estadística?

jueves, 16 de diciembre de 2010

Aire, quiero aire...

Y entonces llega fin de año, y una ya está cansada y lo único que quiere es que las cosas pasen sin problemas, sin imprevistos molestos. Si hay que cumplir con una entrega, se hace, pero, por favor, que no pase nada raro. Y ahí es cuando, de pronto, el dolor se apodera de tu cuerpo y ya sabes que te vas a enfermar, porque no es la primera vez que tenes fiebre, pero no esperabas llegar a tu casa temblando, mientras en la calle la temperátura alcanza los 30 º C y vos temblas tan fuerte que el choque de tus dientes hacen que el pibe que camina adelante tuyo se de vuelta a ver qué pasa.
Tratas de descansar y que todo pase, pero sin relajar demasiado porque todavía tenes cosas que hacer y al profesor no le va a importar tu fiebre ni nada, entonces, cuando logras pasar de los 38.8º iniciales a 37.5º, te pones con el trabajo, y estás con el tiempo justo y lo sabes, y mientras el mundo sigue girando y te contestan para esa entrevista que querías, pero claro, es para mañana, y vos no podes ir, tenes la entrega y no sabes hasta cuando sigue la fiebre y entonces la pospones un día.
Y estás en el último día, la fiebre se fue, aunque dejó a su amiguita anginita, y escribís a cuatro manos y no tenes tiempo para relecturas ni segundos pensamientos, y cuando te relajas porque terminaste y solamente es cargar la impresora con hojas, y la impresora escupe la primera hoja, pero la segunda sale cortada y en la tercera apenas si hay rastros de tinta, y entonces no podes creer que tengas tanta mala suerte y la locura arranca de nuevo porque estás con el tiempo justo, pero llegas a tiempo y ahí si....respiras.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Qué falta que me haces

En una noche de diciembre, ya de madrugada, dolineando estaba cuando alguien pidió una canción: "Qué falta que me haces"

Y me pregunto, ¿por qué? ¿Por qué se escriben esas letras sufrientes? y, automáticamente, pienso en mi...

¿Es que te extraño? ¿Qué extraño, tus largas ausencias, tu total ignorancia hacia mi persona, tus idas y vueltas, las inconsistencias, la ciclotimia de la última etapa?

Y solita, mientras muevo la cabeza de izquierda a derecha, me contesto: no, lo que extraño es el reflejo de tu mirada, la forma en que me hacías sentir conmigo misma, porque habrás sido todo lo que fuiste, pero también fuiste el que me hizo verme, y que valgan todas las redundancias juntas.

Será cuestión de encontrar otro espejito...

martes, 14 de diciembre de 2010

Detalles...

Insisto en que son los detalles, y no hablo de una flor, un bombón o una poema. No, para nada.
Detalle, ¿aquello que distingue del resto? Una cicatriz o un lunar, por ejemplo, pueden ser muy chicos pero te hacen diferente a todos.
Que te abran la puerta es un gesto detallista y caballero pero, no me importa, puedo vivir sin eso.
Pienso que qué bueno es que se note que te importo, que de entre todos los mortales me elegiste, pero me gustarías más si al resto de la gente, aunque sea tan circunstancial y fugaz en tu vida como es alguien con quien se interactúa durante cinco minutos, la respetas.
Pavadas que juntas hacen el todo.
Sí, sí, ya se que "el todo es más que la suma de las partes", pero la psicología de la forma acá no cuenta, y de hacerlo, lo que importa es de qué está hecho ese todo...minucias, nimiedades que a mí, me importan.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Olvidar

Y piensa y se pregunta y se cuestiona. Y siempre llega a la misma conclusión, sabe que volvería a pasar por todo. A pesar del dolor, de las lágrimas y de esa impotencia y bronca que corría por su cuerpo; con la violencia de querer romper todo y no hacer nada, no se olvida de eso, ni de la vez que cayó de rodillas en el piso lagrimeando mientras repetía "es la última vez, yo no lloro más, esto se acabo", tantas esperas, tantos mensajes sin respuesta, ese nudo en la garganta formado por tantas palabras sin decir (pero tampoco se olvida de que lo amó)

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Cambio climático

Cambio de clima, transición al verano. Inevitablemente el calor se adueña de las conversaciones.

-¿Cómo estas?
- Con calor

Y sí, raro sería tener frío cuando el termómetro marca 30º C. Y, sin embargo, nadie puede evitar caer en esas conversaciones, muy aceptadas para ascensor o fila de banco, pero gastadas para amistades prolongadas.
Empezar hablando del clima, ¿será síntoma de que hay poco de que hablar, poco en común que una a dos personas? Probablemente. Así y todo sé que en próximas conversaciones que inicien con el conocido "¿cómo estas?", responderé: "con calor"

martes, 7 de diciembre de 2010

Espejo


¡Cuánto enojo que tenía! La bronca corría por todo su cuerpo, cuanto más pensaba, más se alteraba. ¿Cómo podía ser, quién se creía? Suponía que, pasado el tiempo, reharía su vida, pero eso no evitaba que le doliera.

Mucha bronca y reproche para con esa persona que tanto había querido, ¿es que ya se había olvidado de todo lo que vivieron juntos?

Y en esos pensamientos que no traían nada positivo a su vida estaba cuando se dio cuenta: hacía tiempo que estaba haciendo lo mismo.