sábado, 31 de diciembre de 2011

La buena vecindad

Como cada encuentro casual hay una frase que, entre vecinos, parece no poder faltar: "Antes era distinto...", y ahí puede aparecer cualquier tipo de comentario, en general se arregla el mundo y se organiza todo mucho mejor de lo que lo hacen los que lo hacen, se añora lo que no está, se queja por lo que hay y se teme por lo que vendrá.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Momentos inesperados

Y desde aquella vez no hay mes en que no tenga el miedo en el cuerpo, la angustia en el alma y un vacío eterno.
Está llena de preguntas, pero no hay quién se las responda. Hay que dejar que la naturaleza siga su curso y el diluvio se haga presente, y ahí sí, paz, tranquilidad y vuelta a empezar.

martes, 27 de diciembre de 2011

Entretenimientos

-Me aburro de otras cosas.- Dice y calla, y pienso que se aburrió de mi.

¿Cómo culpar al aburrido, si uno de mis mayores miedos es, justamente ese: aburrirme, sentirme cansada de la vida, sin intereses ni cosas por hacer.

¿Qué pasa cuando se deja de hacer, o cuando se hace lo no apasiona? La nada, el infinito, la muerte. Uno muere cuando no hace nada y sus días pasan sin más, como una repetición continua de la misma rutina de vivir.

Y las cosas que lo aburren quedarán en el interrogante perpetuo, porque no dice cuáles son, habrá que ir a buscar las respuestas al lado de donde se indica por qué es tan callado, de pocas palabras, donde se esconde la historia que lo convirtió en un alma en pena, al ladito de donde dejó su pasión.

Resabios navideños

-¡Vení acá, no te afanes comida!
Con la mayor velocidad que permiten mis reflejos, tapo rápido el tapercito con las sobras del pan dulce navideño. Lo defendí a puro puchero del mate vespertino de mi madre, lo único que falta es que un perro con genes de policía me lo robe.

sábado, 24 de diciembre de 2011

La sal de la vida

Desde la mañana temprano que venía buscando la oportunidad, al mediodía casi que lo logra, pero fue recién entrada la tarde que eso que quería se concreto: una pelea estúpida por algo que había hecho otro. Su sueño estaba más que realizado: logró un conflicto de la nada, o por nada, y puso el dedo en lo que, mal o bien, había sido realizado.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Feliz suspensión

Resulta que uno se pasa un año entero esperando para festejar, tiene una idea de qué hacer y, cuando llega el momento, el imprevisto se presenta, saluda y te arruina el plan.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Excuseme

Que me lo olvide en el auto de un amigo, que no lo tenía conmigo y tengo llena la casilla, que no lo vi hasta recién, que me quede sin crédito, que se me destruyó la batería.
Excusas.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Asunción presidencial

Cuatro años después el escenario es otro, aunque el acto de fondo sea el mismo. No puedo evitar la sonrisa que se asoma, que tiene vida propia y me recuerda el día ese.
La compañía también es otra, y no imagina lo que pasa por mi cabeza, tampoco lo pregunta. Las cuarenta y dos pulgadas que muestran al helicóptero presidencial lo tienen atrapado, eso y atarse los cordones.
Cuatro años después tengo una sensación similar, el motivo podría ser el mismo, el sentimiento no.
La radio mutó en tele, el trabajo en un departamento que roza las nubes y muestra el cielo soleado, el diez ya no será aniversario de nada, sólo está en mi memoria, mi recuerdo y mi dolor.
Cuatro años después estoy donde empecé, o crecí tanto que volví al mismo lugar para recordar, mirar hacia atrás y poder avanzar.

Etapa del por qué

Existirá el día en que pueda entender por qué.
Por qué lo difícil, esquivo y enigmático me atrapa, me envuelve en una obsesión por ganar, por saber.

Cuántas veces me pregunte si aquel amor era tal y no un simple capricho producto del silencio evasivo de mensajes sin respuesta, de encuentros postergados y de noches en soledad.

Demasiadas veces termine sin empezar, porque sabía que iba a haber final, porque quería ahorrar en reproches ajenos ante la falta de sentimiento. Y ahora, otra vez, es al revés.

Hay algo seguro: en una año de inconstancias, de micro relaciones fallidas, solamente puede esperarse un final, y eso es terminar igual que se empezó, no será la misma persona, pero se le asemeja. Es terminar una vez más con la certeza de que no había futuro. Es la sensación de la angustia, la lágrima a punto de aflorar, y una conversación idiota en el medio.
Es el auto reproche por pensar en alguien, en dedicarle un momento y, también, por negarse a hacerlo.

Es negarse al amor por saber del dolor, y desear amar porque se sabe de lo bello que es, porque se conoce ese vacío lleno, porque vale cualquier pena, porque su existencia es maravillosa, porque es luz que ilumina la vida cuando afuera todo es tinieblas.

Y lo único que quedó es el orgullo herido, por haber dado el brazo a torcer, por no esperar, por ser, y el trago amargo de la decepción, de la certeza del fin y de las preguntas sin respuesta.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

No miento, omito

Relaciones basadas en mentiras, a quién no le tocó formar parte de ellas en algún momento, consciente o inconscientemente, voluntaria o involuntariamente.

¿Quién no mintió, omitió o disfrazó un poco alguna verdad? Sea por miedo, vergüenza o culpa, por saber que se perdía al otro con la verdad, por no lastimar, por no desilusionarlo o defraudar.

martes, 13 de diciembre de 2011

Diagnóstico

Me duele...algo, no importa qué, pero inmediatamente recurro al Dios Google para encontrar la causa de mi malestar. Reviso una, dos, tres páginas hasta que doy con una en la que están los síntomas. Y ahí, el mundo se me derrumba, porque obviamente tengo eso, o lo que veo en la página siguiente o en la que le sigue. ¡Ay, tengo algo! Si sigo navegando este océano puedo llegar a diagnosticarme dos cirugías, tres patologías tratables con antibióticos, etc., etc., etc.

Mañana saco un turno urgente.

El turno me lo dan para el día siguiente, ¡qué bueno!, ni siquiera me importa que sea un sábado a las 11 de la mañana.

Llega el día, la consulta y, de todo lo que podría tener, la nada misma. Ahora, no sé si sentirme bien porque no tengo nada de lo que creía o mal porque es algo por otro lado que no había pensado que podría ser.

No importa, cuando llegue a casa lo googleo y veo qué tengo.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Tire, tire papelitos...


La ciudad de Buenos Aires atardeció con un tapiz de cuadraditos blancos. Fin del año lectivo.

Ssshhh

Hay silencios que pueden durar horas sin que molesten, que hablan de la comodidad de los presentes, de un entendimiento maravilloso.
Hay silencios que es imperativo callar, terminar, interrumpir y llenar con cualquier cosa, con la esperanza puesta en lograr una comunicación efectiva, charla interesante y descubrimiento del otro, son los silencios que gritan.

sábado, 10 de diciembre de 2011

El acertijo


La intriga hace que a veces uno siga adelante en la vida; como un incentivo, es lo que motoriza y mueve la acción. Y hay personas que, por más empeño que uno le ponga, no permiten resolver la incógnita, permanecen cerradas, inescrutables. Por más que uno sepa que detrás hay una historia que causa tremendo silencio, por más voluntad que se ponga en terminar la duda, por más directo que se pueda ser y se grite: ¡qué callado que sos!, ¿qué te pasa? La nada, una mueca como gran respuesta, y la espalda que calla y pone fin a todo, al día y a la noche, al presente y a un lejano futuro, que traba al pasado para que no se materialice en dolor, en hoy, en noche y amanecer, en mañana soleada, en tardes de espera.

lunes, 5 de diciembre de 2011

El autito

Si todos pudiéramos tener un auto el caos de tránsito sería aún peor, no habría estacionamientos suficientes ni combustibles que alcanzarán, ya sea gas, nafta o el Diesel de soja. Los que estarían muy felices serian los fabricantes y dueños de concesionarias, además de los publicistas que se dedican al rubro -cómo no recordar la camioneta Ford que le competía a un avión- pero algo se perdería. ¿Qué sería entonces de todas aquellas parejas que se formaron con un "¿Te alcanzo?"

sábado, 3 de diciembre de 2011

L'amour

El amor, el amor. Qué sensación tan deseada, buscada y complicada. No basta con decir "me quiero enamorar" para que suceda. A veces pasa y uno lo puede disfrutar; a veces se lo busca y nada, o se espera que esa persona que estas conociendo se convierta en un amor, pero del otro lado sólo hay silencio. Y hay veces en las que el amor te sorprende como una cachetada, y te deja dando vueltas cuando se terminó y no pudiste hacer nada.

Hay muchas formas de enfrentarse al amor, están las personas enamoradizas que de cada conquista creen haber hallado al amor, y su opuesto, el que jura que no se enamora. En el medio, la vida, y ahí me planto y pido: si no te pensas quedar, andate ahora, no dejes que me enamore.

martes, 29 de noviembre de 2011

Adios

Esos lugares por los que se sabe no se volverá a pasar, las más ricas empanadas de verdura que ya no voy a probar. Las charlas obvias y el mismo libreto de cinco meses. La estación 9 de Julio y volver desde Catedral, Florida imposible a las seis; los sonoros bocinazos a cualquier hora y los de la oficina de enfrente que hacen gestos dudosos.
La comodidad del lugar conocido, de las mañas dominadas, del entendimiento sin palabras.
A todo eso le digo chau, un placer y hasta pronto. Que anden bien.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Pequeños placeres

Es el sandwich de miga sentada en un macetero, a la sombra de un edificio en la jungla de cemento, con una leve brisa y mil bolsas alrededor. Es noviembre antes de los 30 grados.

Muy noventas parte dos

Los chalequitos de jean, los vestidos largos de algodón, las calzas, las bandoleras mínimas.

Roberto Carlos debe saber

¿Cómo saber si queres a alguien? No hablo de amor. Acá incluyo a la amistad, pienso en cómo se llega a ella, a decir "mi amigo".
Me resulta raro decir "quiero a X" o "siento cariño, afecto, por Y", etc.
Pienso en mis ultimas amistades, recuerdo las más viejas, la mayoría empezó siendo compañero: de colegio, trabajo, gimnasio o facultad; hubo otros que aparecieron de la mano de un amigo, de un amor ya terminado, hasta en la puerta de un boliche conocí a quien hoy es un gran amigo. Medito y llego a la conclusión de que tiene que ver con las ganas de saber de esa persona, de cuanto importe mantener el contacto a lo largo del tiempo, de la necesidad de hablar alguna cosa puntual que sabes te va a entender, contarle qué te pasó o planear alguna actividad compartida, y por qué no sonreír cuando pasa algo que sabes a esa persona le causará gracia,odio o admiración.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Versiones

Pasa el tiempo y me sigo sorprendiendo de la gente, de que a veces se cree en la persona equivocada, o se cree equivocadamente que alguien es de determinada manera y, después, resulta todo lo contrario.
Toda esa reserva era para conmigo, y el mundo tuvo otra versión de los hechos. Histerias.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Feliz año nuevo

Síntoma de que el año se está terminando: veinteañera hace baile loco y grito eufórico en el medio de la vereda, si miran a la izquierda verán una universidad.

El colectivo para en el semáforo, se escucha un reguetón y gritos, en la plaza Lavalle chicos y chicas se pintan a bombazos de temperas azules, amarillas, rojas y verdes, pura fiesta.

En el laburo no se habla de otra cosa que de la fiesta de fin de año, que dónde, que cuándo, que quién va.

Es así parece, el año se termina festejando.

martes, 22 de noviembre de 2011

Muy noventas

Los días de sol que trajo la primavera invitan a salir a la calle a disfrutar el día al aire libre, los parques se llenan de chicos que juegan a la pelota, adultos que retozan sobre el pasto con la compañía de un mate y aquellos que aprovechan para hacer deporte: el que trota todo el año y ahora, de paso, se broncea, los que caminan a paso ligerito y una vieja nueva costumbre: patinar.

Por cualquier calle se puede ver adultos sobre rollers y patinetas o skates.
En revistas, vidrieras y calles pululan los relojes de caucho en colores llamativos. Pelos largos y jopos locos, alpargatas de todos los colores, los Ryban a pleno y a chaparse al que te guste. ¿Acaso volvieron los 90 y yo no me entere?

De todo, me quedo con los rollers, que no serán los negros con cordones y ruedas azul francia, que me hicieron pasar un verano en patines, pero la sensación es la misma. Ya lo saben, cada vez que vean a alguien de veintipico patinando, en realidad están viendo a un@ niñ@ de 12, quizás hasta sea yo.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Pronóstico

Dicen que se vienen los días en los que dejamos de decir "Qué lindo día, qué lindo que está el sol" para liberar las quejas veraniegas: "¡Qué calor que hace!"

Cuestión de guardar para la próxima temporada el "¡Qué frío que está haciendo!"

viernes, 18 de noviembre de 2011

Horóscopo

Acaba de caerse el librito del horóscopo que trajo la revista Shop a fines del año pasado, rápidamente decidí ver si tenía razón, digamos que hoy tengo el diario de ayer.

Primer indicio positivo: se abrió en donde estaba mi signo, sin embargo, en lo único que le pego es en Salud, parecería que están observando mis noches de insomnio y mis contracturas (asumo que lo segundo es resultado de lo primero). No paro de reírme con eso de que agosto iba a ser uno de los mejores meses del año...

Lo de la "suave armonía" en el amor y que no estarán solos, qué decir...

El pibe del subte

Suenan las alarmas, hay que apurar el paso. Molinete, Sube y a meterse en el primer vagón que se pueda y tenga un asiento vacío. El piso estaba pegajoso, hace días que el subte esta así, como que alguien tiro una bebida en el medio de cada vagón y el mismo enchastre está en cada uno.
El pibe estaba ahí sentado con dos asientos disponibles a su lado izquierdo y uno del derecho. Ella se sintió observada, por el flaco de rulos, camisa y auriculares, pero no había otro lado a donde ir, y trató de sentarse lo más lejos posible (un asiento de distancia) de esa mirada estilo escaner. El subte no se había puesto en marcha cuando él empezó a mirar de costado el libro que la chica en cuestión sacó de su cartera, inclinó la cabeza y decidió interrumpir la lectura de la muchacha para preguntarle, con una carcajada dudosa antes "Esa es profesora de la UBA, ¿no?", la historia se pospuso y apelando a la diplomacia respondió: "No sé". "Sí, sí, le decían Druqui o algo así, jaja"
Suspiro mediante, lectura de solapa y respuesta: "Sí, profesora de filosofía"

Y decían que un libro era la barrera que marcaba que uno, el lector, no quería interactuar con el resto, y decían que la lectura te aislaba de preguntas, comentarios y demás, que marcaba un espacio y un tiempo propio. No debe ser tan así, si las embarazadas no le piden el asiento a jóvenes que escuchan música en sus Black Berry sino a chicas de fotocopias y resaltador que quedan a la buena de Dios en medio del movimiento inestable de subtes, colectivos y trenes. Si cualquiera interrumpe para preguntar al lector por la próxima estación, aún teniendo otro "vecino" al lado al cual interrogar.

"Yo creí que era puro verso, cualquiera", insiste el muchacho, que insiste con su risa rara, mas no macabra, mientras el olor a ¿vino, cerveza, algún Fernando? perfuma la conversación. Sonrisa de circunstancia por la otra parte, que no entiende, que se reprocha el lugar elegido para sentarse.

Los últimos pasajeros en subir le dictan sentencia de viaje: "¿Flaco, te correrías un lugar?" Y los dos desconocidos quedan uno al lado del otro, ella escuchando la música de él, él leyendo la contratapa de su libro. Parece que la historia de Druqui, Elsa Drucaroff los atrapó a ambos.

Cuesta concentrase en un lugar público, donde abundan las conversaciones y ruidos, más aún con la mirada del otro, que lee sobre el hombro, que se inclina, que espía nuestra lectura.

Poco feedback con la risa extraña, él pareció notarlo y comunicó:"Te dejo seguir leyendo". Alivio.
Muchas estaciones después, cuando él descendía, muy cordialmente le saludo con un "Que sigas bien".

¿Quién sabe? con menos alcohol y menos risa podría haber existido una conversación entre esos dos.

jueves, 17 de noviembre de 2011

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Relaciones latentes

Están ahí, al alcance de la mano pero sin compromiso de nada. Están ahí, a pesar de otras relaciones. A veces más presentes y otras en el recuerdo, pero siempre con la posibilidad de volver, aunque sea por un ratito.
Sin involucramiento emocional, aunque conociendo pelos y señas de la vida del otro. Sabiendo de la química, de la piel y del deseo del cuerpo y la boca de ese otro. Con ganas de sentir ese roce que se sabe es placentero, pero efímero. De encuentros ocasionales que no van a tener comentario posterior, de los que nadie se va a enterar, o pocos.

Hay quien las llama "huesitos", otros les dicen "es mi mientras tanto". Relaciones de sonrisa cómplice y mirada profunda. No acaban nunca, pero tampoco empiezan; están ahí, son relaciones latentes.

sábado, 12 de noviembre de 2011

El tipo payaso

Es el que todas miran apenas pasa la puerta, el que llama la atención. Peina sus claros cabellos despeinados torpemente con las manos, mientras saluda con una sonrisa cordial.
Tira frases inesperadas y, a veces, sorprende su ingenuidad, su cuelgue. Es ese con la que alguna del grupo tiene que estar "por el honor" del grupo.
Es ese que después de un rato hace que te preguntes: ¿Y flaco, vas a avanzarme o seguimos con el bla, bla, bla?
Y también es el que da vergüenza ajena cuando se tira panza abajo y sostiene entre sus dos manitos la cara con ojitos compradores mientras ruega por un poquito de coca -cola.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

La paz armada

Las relaciones sociales siempre pueden seguir sorprendiendo. Nunca está todo dicho ni todas las historias posibles han sido escuchadas.
Cuando se trabaja en equipo hay una clara dependencia de terceros, guste o no, tranquilice o altere, uno ya sabe que no está sólo, que hay que saber escuchar, que los demás también tienen opinión y querrán darla y verla plasmada en el resultado final. Básico.
Uno no siempre puede elegir el equipo de trabajo, o hace una pseudo elección según la cercanía de la ubicación de los futuros compañeros. Pocas veces me pasó de decir me junto con Fulano, Mengano y Sultano (amigos recurrentes de mi madre), porque sé que trabajan bien, que nos complementamos.
Hay contingencias en la vida, uno justamente no espera que pase lo inesperado, se prepara para todo lo previsible pero no hay modo de estar listo para enfrentar ciertas circunstancias. Digámoslo: uno siempre espera la paz, no el conflicto.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Peludo de regalo


Hay un momento de la vida en los que admito que me gustaría tener a alguien al lado, que me abrace y pregunte qué me pasa.
Cuando siento que el mundo me sobrepasa, porque los días no alcanzan para que pueda cumplir con eso que se me pide, aunque no me guste y no tenga ganas. Sobre todo si es por culpa de un tercero que me siento así, con esa angustia que aflora en dos lágrimas, sólo dos, porque sé que con llorar no arreglo nada, y porque esa persona no lo vale.
Son esos palos en la rueda que uno se cruza sin buscarlos, como peludo de regalo. Supongo que el origen del dicho viene porque no debe estar bueno que te regalen un peludo. Demasiado rústico y, como pincha, no lo podes tocar.
Y hoy estoy lidiando con eso, y me agota, me saca las ganas que tenía de hacer lo que me pedían. Opaca todo lo que quería hacer, incluso los desafíos que estaba disfrutando.
Son mil sensaciones encontradas que me dan ganas de recibir un abrazo, que hacen notar esa necesidad callada. Momentos que te pueden llevar a cometer un error, a elegir pesimamente los brazos del consuelo. Son los días en los que mil recuerdos se golpean uno atrás del otro de cuando tenía ese apoyo, en un noviembre lejano, por sentimientos parecidos.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Recreo

Me planteo largar todo, dejar lo que empecé hace ya tanto tiempo y pensé en dejarlo mil veces. Si me pusiera a contar la cantidad de ocaciones en las que continué por inercia, porque era lo que "había que hacer", por las expectativas ajenas, por los apoyos en el momento justo, ese voto de confianza impagable que pocos supieron manifestar.
Mi miedo es el no poder hacer algo con lo que elegí, cómo encarar la vida y vivir con eso. Porque no lo hago por el papelito, por una cartulina enmarcada y colgada en el living de mamá, no. De ser así, el título sería otro, y yo también sería otra, parecida, pero no esta que soy.
Lo que me molesta más me parece, es esa gente que hace que lo me quiero lo deje de querer, que lo que me gusta se vuelva un padecimiento y no sea disfrute y aprendizaje. ¿Será que se viene el final del año y estoy cansada? Demasiadas preguntas, demasiadas cargas.
Entonces me relajo, porque de tanta presión sólo se puede pasar al relax absoluto y despreocupado, al "me chupa un huevo", después de todo, decidí que este era mi año de recreo, entonces hago todo lo que no hice en años, y me prendo en salidas a mitad de semana y fin de semana, y le dedico el mínimo tiempo a las obligaciones, como para compensar cómo me comporte antes en mi vida.
Pero ya estoy llegando al final, del año, del recreo, de la carrera, de mis límites. Y me recuerdo que voy a seguir porque, sino, sé que me voy a arrepentir.

lunes, 31 de octubre de 2011

De amor a la sombra

Cansada de las micro historias que no la llevaban a ningún lado, que solamente eran una distracción momentánea, apenas una anécdota, estaba dispuesta a encontrarse con una historia de amor.

Será que es así nomas, hay historias que nacen para morir antes de empezar, para no ser vividas y apenas recordarse. Y están las otras, esas que te marcan la vida, te guían en el resto de las relaciones y te hacen desear vivir algo parecido.

domingo, 30 de octubre de 2011

¿Y Como Es El? - Jose Luis Perales

Y cómo es él... y a qué dedica el tiempo libre

El facebook eliminó el suspenso y la intriga en la amistad. A los 15 años me pasé algo así como siete meses hasta que conocí al novio de mi mejor amiga, fueron meses de imaginar la cara de ese flaco de acuerdo a lo que escuchaba. Había inquietud por ver cómo era el protagonista de nuestras charlas.
Hoy ya no se dice "es petiso, rubio y de ojos marrones", no. Ahora eso, que convocaba la imaginación de quien escuchaba cambió por "lo tengo en mi face, miralo". Todo mucho más gráfico y "real" sin dudas, pero adios misterio. Uno va y hace clic en un nombre y automáticamente se despliega la foto de un fulano que está en la playa, de brazos cruzados y con su mejor sonrisa de galán.
Es algo así como lo que pasó cuando surgió la televisión y se acabó el misterio por conocer la cara de esas voces que seducían desde el éter. Por eso prefiero la magia de la radio.
En las relaciones 2.0 habrá que quedarse con la personalidad que uno le crea a esa foto una vez leído el perfil, teniendo en cuenta las historias oídas sobre el desconocido de turno.

sábado, 29 de octubre de 2011

El saco violeta

La primavera es un buen momento para organizar el placar, la ropa, ver qué sobra y que falta para disfrutar el calorcito y no padecerlo. Sin embargo, los vientos frescos no desaparecen completamente por obra del calendario y, en una fresca mañana, hay que recurrir al saquito de media estación.
Era liviano, muy cortito, violeta oscuro y con un nudo adelante, me produjo ese placer que da abrigarse apenas, después de días de remera. Fue ese estremecerse al sentir la piel cubierta, fue girar sobre mi hombro y descubrir el perfume que persistía a pesar del tiempo, fue sonreirme, darme cuenta de lo poco que lo uso, aunque me gusta mucho.
Siempre me deja una grata sensación, como los días primaverales, con el sol radiante y todo flores de colores fuertes.
Me digo que lo voy a sacar más seguido, y sé que me engaño, que no es para todos los días, que a veces está bien, pero no sirve en cualquier momento; es lindo pero no combina con todo; es cortito y muchas veces se necesita que cubra más cuerpo. Sé que está ahí, al alcance de la mano, aunque a veces tenga que revolver para encontrarlo, es una opción.

viernes, 28 de octubre de 2011

Feliz cumpleaños a vos también

Vuelvo al mismo pensamiento de hace meses: te acepto, de última te borro. Te acepto porque te veo todos los días y sé que me lo vas a reclamar, te acepto porque sos mi jefe y no da el conflicto, te acepto porque existe la posibilidad de borrarte en el futuro, te acepto porque eso no genera ningún compromiso.

Pasa el tiempo y, de alguna perversa manera, me da la razón. Lo bueno de que alguien te elimine de su facebook es que no recibís invitaciones a lugares que, desde hace tiempo, no pensabas ir.

El messenger es otra cosa, como que se quiere parecer al facebook, te avisa de cumpleaños, te muestra fotos, alguna frase, pero estás ahí. Si hablaban por ese medio, y sólo se conectaba por eso, es bastante más inofensivo, no jode.

Por otro lado, el celular es algo que hay que guardar, porque uno nunca sabe si quiere ir a un bar y el único recurso para conocer la dirección, un jueves por la noche, es ese contacto; además, hay libros y películas que quiero recuperar. Y preguntar por mensaje de texto "¿quién sos?" es bastante feíto, así que eso suelo guardarlo, aunque no siempre.

La vida en la era de la comunicación permanente es así de complicada: te muestra lo que no te interesa ver.

Qué fantástica, fantástica esta fiesta

¿Qué cuál es el mejor momento para abandonar una fiesta? Ese en el que todos están muy felices disfrutando, pero en el que el cielo se empieza a tornar cascoteado, ese momento en el que sabes está por largarse la lluvia, ese que te deja llegar a casita sin mojarte.

domingo, 23 de octubre de 2011

Crónico

Le gustaba el lugar, mejor dicho, le gustaba llevar a todas a ese lugar. Costumbre o pereza, ¿quién sabe?, irónica sonrisa dibujo cuando escuchó que ella dijo "Si, a donde fuimos la otra vez", y no era más que a donde ese miércoles no pudieron entrar porque estallaba de brasileños que miraban el partido de la Copa América.
Dos mujeres y un mismo bar. Una de ellas se sentía especial esa noche, la otra miraba sabiendo que iba a callar el secreto compartido. En el medio del ruido, de las mesas en la vereda, del humo y la cerveza, él no decía nada.

Memorex

Domingo por la mañana frente al espejo, la mano se dirige hacia esa marca roja en la nariz, toca, el cerebro hace trabajar a la memoria: ayer ya la tenía, no es una marca de los lentes porque no los use todavía...clik: el codazo del pogo, del viernes.

Cartelera cinematográfica

Tengo una entrada para ir al cine, pero no tengo idea qué películas hay en cartelera.
En general, al cine se va mínimo de a dos. La verdad es que no me molesta ir sola, por el contrario eso permite elegir película, ubicación, día y horario. Las últimas dos veces que fui al cine me dejaron experiencias raras.

La primera porque propuse una comedia, para pasar el rato, nada muy comprometido, nada de llorar ni de que se estén matando a tiros. Hangover 2, si la primera estuvo buena y no pare de reírme, saqué la cuenta de que la continuación iba a ser similar. Fue llegar y que empiece el puchereo de que esa película (la cual había acordado el día anterior) debía ser una porquería. Fue la lucha por a ver quién paga; ¿qué parte de te invito al cine no entendés flaco? En fin, terminamos viendo Transformers 3, que esta bien, era una opción, y terminé recibiendo reclamos de que entramos tarde por mi culpa porque quise pochoclo y bla, bla, bla. Las relaciones con tanta palabra sin sentido hay que dejarlas pronto.

Poco tiempo después, charla mediante, quede con otra persona de ir al cine. "Nos encontramos ahí y sacamos la entrada", me dijo. No me agradó tener que esperar su llegada (yo llegaba primero) porque eran las nueve y media de la noche, la película empezaba tipo diez, y corríamos el riesgo de quedarnos sin lugares, o de perder el principio por hacer la cola. Cuando el caballero llego, el lugar que quedaba en la sala nos hubiera obligado a asistir al masajista al día siguiente. Dada la hora y la escases de films interesantes, la película quedó para otro día.

Así fue que, cuando me llegó la oportunidad de comprar una entrada a mitad de precio para ir el día que quisiera, no lo dude y compré. Ahora no sé qué ir a ver, o cuándo tendré el tiempo. Lo único certero es que depende de mí y de nadie más.

viernes, 21 de octubre de 2011

Plastic girl


"¿No pensaste en ponerte más....?", dice mientras se toca la zona del pecho, "yo te juro que junto la guita y te las pago".

Mundo, qué está pasando, qué bicho raro le pico a los tipos que te dicen una cosa así. La naturaleza no me dio los atributos de la Coca Sarli, pero me dotó de un cerebro que uso día a día, y desearía que eso fuera más importante o interesante que tener dos cabezas de enano a la altura del pecho. Hombres, sepan que la ley de gravedad se presenta inevitablemente tarde o temprano, que a ustedes también les cuelgan cosas, que es desagradable una mina toda arrugada con dos plásticos firmes a la mitad de su cuerpo. Sepan que, después de jugar a la pelota, está bueno tener con quien hablar, o poder intentarlo al menos.

Incógnita

Es el famoso momento en el cual, tras un encuentro inesperado, uno se pregunta ¿qué le vi?
Como persona dejaba mucho que desear, y la belleza había que buscarla demasiado...

¿Crees en el destino?

Me pase tres días sintiendo culpa porque iba a ir a una salida programada después de faltar al trabajo. Fueron 72 horas de reposo indispensables para recuperar la voz, pero que no me inmovilizaban, todo lo contrario, lo único que no hice fue trabajar (o hablar).

Y como esta sociedad está tan arraigada en mí, tan instituida, no podía más que sentirme mal por pensar en la diversión nocturna que iba a llegar. Fue una de esas salidas en que me digo "Por algo tenes que ir, algo te dice que tenes que estar ahí", y así fue.

Divertida noche con amiga, ricas caipiroskas y charlas raras. Sacándole jugo a las piedras, diría un amigo. Incluso se conoce gente que no se pensaba, que tiene mil cosas en común, pero mil una diferente, pero que un detalle la hace merecedora de tu atención, algo que hace un mes ni hubiese salido como tema.

Fue una de esas noches en las que miras alrededor y te notas distinta, miras a la persona con la que fuíste y no necesitan decir nada, se impone la sonrisa cómplice, saben que va a quedar para futura charla.

martes, 18 de octubre de 2011

Bill Gates

Estaba ahí, sentado solo, comiendo un alfajor como si pelara una banana. No tenía a nadie que lo escuchara o lo mirara, nadie se acercaba. La vida le pasaba por delante, el agitado ir y venir estudiantil en horario de recambio, y él como si nada, con su cara de Bill Gates pero sin Microsoft. Después de cuatro años era apenas unas anécdotas, y siempre las mismas preguntas. Cambió el lugar y muchas de las caras, y sigue ahí, cada año repitiéndose, como su frase del primer día: "Yo, cada cuatrimestre me enamoro"

domingo, 16 de octubre de 2011

Encierros

Hace tres meses que estoy acá y esta no me deja salir. A veces parece que voy a ver la luz del día, pero no, hay algo que lo impide. Escucho palabras y veo cosas que a mis compañeras les hacía fluir velozmente, sin tiempo para despedidas, pero algo cambió. Todas acá llevamos mucho tiempo ya preguntándonos por qué no nos liberan. Si una vez por mes, aunque más no sea, abrían la compuerta, o cada tanto una ventana, algo. Pero no. La cortina de hierro ha caído, fría, inconmovible, sin emoción que nos permita asomarnos, sin dolor que nos reclame, sin abandono ni rotura de corazón que nos merezca. Sin dolor, sin amor. Nada.

sábado, 15 de octubre de 2011

Dichos y hechos

El psicoanálisis realiza su tarea basadose en los actos fallidos y sueños; no es más análisis del discurso, de lo dicho.
No soy psicoanalista ni mucho menos, sin embargo, cada vez que leo frases que van más allá del "Qué lindo día para tomarse un helado", no dejo de preguntarme qué estará pensando o sintiendo el autor, qué le estará pasando en su vida o a quién le dedica sus decires. Porque uno siempre está contando su mundo, significando más de lo que dicen lieteralmente sus palabras.

viernes, 14 de octubre de 2011

El dúo dinámico



Me siento feliz cuando a las personas que quiero les va bien y logran lo que se proponen, ¡pero extraño a mi amiga!
Las cosas pasan por algo, quizás nos conocimos porque el destino sabía que iba a necesitar de una oreja en un momento critico, y de dos abrazos todos los días de ahí en más, de bienvenida y despedida. Quizás el destino nos cruzó con todas nuestras diferencias para que te sintieras libre de hablar y contar y ser vos. En una de esas vos necesitabas de alguien que te dijera "espera hasta las 6 para descontrolar", y yo tenía que canalizar esa madre que no quiero ser. Quién sabe...
Batman se quedó sin Robín, por obvias razones.