sábado, 26 de febrero de 2011

Reina, nunca peón


En el ajedrez, quien vence, es aquel que aplica la mejor estrategia, la cual se basa en adelantarse a la jugada del oponente. Mover las propias piezas de acuerdo a cómo actuará el rival; anticiparse. En pocas partidas he tenido la dicha de decir "Jaque-mate".
Me gustan los juegos, las competencias que desafían mis propios límites, pero para llegar a ser la mejor tengo que saber que estoy participando... o de qué.

martes, 22 de febrero de 2011

Futurólogo


No entiende de presentes, sus tiempos verbales se cuentan en años luz. Sentado en un banco en Parque Centenario, puede planear las más diversas actividades, llevarte a la cancha a ver a Boca, presentarte a sus amigos, sugerir un karaoke multitudinario o visualizarse en el patio de tu casa, mate de por medio, debajo de los árboles y rodeado por los rozales, dentro de muchos años.
Con sus palabras se fueron juntos un fin de semana a muchas ciudades y a ninguna, costa atlántica, sierras, a hotel o en carpa, en auto prestado o en micro.
Para que dos se sientan uno, no sólo tienen que hacer sino también tener cosas juntos, son necesarias las imágenes que le prueben al mundo que la pareja existe. Una salida al cine puede transformarse en la necesidad de adquirir bienes juntos, "tenemos que comprarnos una cámara de fotos".
Un paseo en auto siempre será un "te voy a llevar a que conozcas x lugar en el que nunca estuviste".
En las historias sobre amigos, ya parece que los conoces a todos; apodos y profesiones incluídas, te habla familiarmente de cada uno de ellos. Si hasta casi podes reconstruir sus árboles genealógicos.
Y sin embargo....todo lo prometido por él es deuda. No fueron a ningún lugar, no compraron nada y al único amigo que conoces, fue porque se lo cruzaron por la calle de casualidad.

Siempre todo en futuro. Como si no existiera un pasado compartido, como si el presente no importara. El único tiempo verbal que él conoce es el que no ha llegado, y difícilmente vaya a existir. Tiempo lejano, inalcanzable.

Cómo saber si las palabras son dichas en serio, sentidas; o al pasar, sólo palabras. Cómo saber si es un futurólogo o alguien que cree que hay un futuro.


"Parole, parole, parole...
tan solo palabras, hay entre tú y yo..."

domingo, 20 de febrero de 2011

Memoria, mates y abrazos

¿Dónde o, mejor dicho, cuándo empezamos a tener memoria?, ¿mantenemos recuerdos de bebés?, ¿el cuerpo tiene registro de los abrazos? ¿Cuándo se empieza a manifestar la personalidad?

Hay veces que esas respuestas que buscamos durante mucho tiempo y con desesperación, llegan en el momento menos esperado. Nos sorprenden en lo cotidiano, en lo intrascendente que puede ser un viernes de verano por la tarde, en compañía de unos mates, a los que se les pide nos protejan y relajen de la jornada de trabajo, y que nos hagan sentir en terreno seguro.
En ese momento, charla mediante, se produce el milagro, más efectiva que años de terapia, las piezas se encajan y ahí nomas, mientras esa persona te cuenta de sus problemas para relacionarse con un tercero, ahí te enteras el por qué de muchos de tus "problemitas". Eso con lo que te cansaste de hacer chistes, escondía una verdad dolorosa. Esas palabras dichas al pasar llevaron a una pregunta y de ahí a la iluminación. Tan inesperadas que te hacen sacarle el sonido a la tele, tan fuertes que sentís cómo se te mueve todo adentro del cuerpo, y el cerebro queda revolucionado, mientras asimilas la magnitud de lo oído.

"Él era un bebé que no se dejaba abrazar, entonces a vos yo no te abrazaba, me daba cosa, no sabía cómo actuar"
La carencia de afecto era real. ¡Qué alguien me abracé!

viernes, 18 de febrero de 2011

The Beatles - Let it Be - Subtitulado en Español

Let it be...


Prejuicios. Dudas. Estúpidas convenciones sociales internalizadas, naturalizadas a lo largo de toda una vida (mi vida).

Pensar, dudar, mirarme a mí misma de costado, como si estuviera haciendo algo malo, incorrecto. Siempre la corrección ante todo.
El funcionamiento de la sociedad pensado desde el ombliguismo más personal, ah, Castoriadis y lo identitario conjuntista.
Y después pienso, ¿acaso lo importante no es ser feliz, sentirse bien? Ser libre para hacer lo que uno siente. Let it be...

A no pensar tanto, hay que abrir las alas y volar....

martes, 15 de febrero de 2011

Perro-chancho











Buscando una imagen (que nunca encontré, obvio) descubrí cómo se llamaban estos canes que desde hace algún tiempo están poblando las calles de Buenos Aires, comptitiéndole cabeza-cabeza al labrador, golden y pitbul en tendencias y cualeselperroquehayquetenerparaestaralamoda: le dicen buldog francés. Para mí seguirán siendo perros-chancho. Mezcla que, de tan rara y fea, me resulta hermosa y simpática.

Momentos inesperados (y personas)

Soy estructurada, lo admito. Necesito tener algún control, saber qué voy a hacer, a dónde voy a ir y con quién; me gusta planear la semana. La civilización occidental nos dejo, entre otras cosas, medir el tiempo en años de 365 días, a mi, el paso por la facultad, me dio otra medida del tiempo: la organización la hago por cuatrimestres, si tengo que contar una historia o algo, pienso en qué cuatrimestre me paso. El año lo parto en primer y segundo cuatrimestre, y los horarios se tienen que adaptar a eso.

Sin embargo, también me adapto, y algunas invitaciones a último momento me dejaron gratas experiencias y una frase o conclusión: que las cosas que no se planean son las más divertidas. Me parece que eso tiene que ver con que no hay expectativas. La expectativa es la enemiga del disfrute, viene con tensión e impaciencia.

En estos días en que el verano invita a estar más relajados, y en los que me dejo llevar por el recuerdo de las vivencias inesperadas, me sigo sorprendiendo y vuelvo a pensar en que, para ciertas cosas, la organización no es tan mala. Pensar dónde y cuándo se vuelven dos premisas a tener en cuenta en el futuro, implican previsión y horarios, si bien dejan de lado las sorpresas, evitan eso que arruina todo clima: las interrupciones de aquellas personas que no estaban invitadas.

lunes, 14 de febrero de 2011

A contramano

"Vos tenes un corso de contramano"

¿Quién no escucho esa frase, a quién no se la dijeron alguna vez?

En estos días en los que el tun tun de los bombos se cuela por mi ventana mientras intento concentrarme en mis estudios, esa frase viene a mi cabeza, pienso que esas manifestaciones de laculturapopular tienen una dirección, un orden establecido y respetado; todos danzan para el mismo lado: entrada, canción de presentación/protesta/agradecimiento/despedida y a seguir para otro barrio, en otro corso que también tiene un orden parecido, con un escenario similar y niños que corren con su Rey Momo por las calles, chicos que tratan de llenar de espuma a las chicas que corren gritando.
Las banderas que pasan flameando y, a veces, le arrancan de una caricia los anteojos a alguna señora que muy atenta mira, pegada a la balla, el brillo de las lentejuelas de colores que adornan los trajes y sombreros de los murgueros que saltan y se contornean.
Todos muy divertidos disfrutan del chori o del paty, sí, nada de hamburguesa, en el corso se comen patis, de carne bien cocidas, con las marcas negras de la parrilla, y su olor se distingue a varias cuadras.
Todos muy divertidos cuando deciden participar del carnaval, cuando no es así, agudizan la concentración en sus asuntos (o tratan)

domingo, 13 de febrero de 2011

Resignificando


Según la Real Academia Española, la extorsión "es una presión que, bajo amenazas, se ejerce sobre alguien para obligarle a obrar en determinado sentido." Yo le cambiaría el sentido negativo y agregaría que, a veces, y sólo a veces, esa extorsión te puede llevar a lugares y momentos interesantes

jueves, 10 de febrero de 2011

"Sexo y charla cada diez días"

Mientras leía el correo sentimental de un diario muy critico, notó cierta similitud entre la consulta de una lectora y su propia vida. Fue como despertarse de un sueño, de la inconsciencia. "Sexo y charla cada diez días", así describía una mujer su relación.

Levantó la vista del diario y repitió la frase en voz alta: "Sexo y charla cada diez días, eso es lo que yo tengo". Y se quedó pensando en ese vacío que da el saber, y que la llenó de incertidumbre.

¿Se puede construir algo, un vínculo estable, a partir de ese tipo de relación? Llevaba más de un año de idas y vueltas con "su chico". Amor, ilusión, desconcierto, incertidumbre, bronca y ausencias. Todo junto generado por el mismo hombre.

Más de un año y recién ahora comenzaba a plantearse que, quizás, la historia no tenía trama, no había contenido. Del principio estaba segura, el final podía llegar, pero faltaba el nudo. Es muy difícil mantener la relación sin lo cotidiano, si bien conocía algunas partes de la vida de "suchico", existían demasiados vacíos que llenar

"¿Existiré en su mundo?, ¿alguien sabrá que existo?", se preguntaba cada tanto. A partir de ese entonces, cada vez que se veían, resonaba en su cabeza esa frase "sexo y charla cada diez días", cada día, hasta el último.

lunes, 7 de febrero de 2011

¿Vieja, paranoica o distante? o todo junto


A veces me pregunto si me volví vieja de golpe o es que simplemente no entiendo el lenguaje cibernético. Porque, para mí, los apelativos cariñosos están reservados para personas especiales, amigos, amores, familia. Entonces, cuando estoy leyendo la vida de mis contactos, me pasan por delante y sin aviso ni permiso, ciertos comentarios que hubiese preferido desconocer, y la paranoia se activa al instante, y el dedito (el índice derecho) no puede evitar hacer "clik" en el nombre de esa persona que dejó el comentario "cariñoso"; que quién es, dónde vive, de dónde se conocen...

Muchas cosas se han dicho sobre facebook y las redes sociales, que estaba el "Tío Sam" detrás de todo recopilando información vaya a saber uno por qué. Pero estoy llegando a la conclusión de que quien está detrás de todo esto no es más que la Asociación de Psicólogos del Mundo Unidos (o un equivalente similar, como la Unión Internacional del Trabajo pero de psicólogos), infectándonos con paranoias, cual aguja hipodérmica, para hacerse ricos con años de terapia en un futuro cercano.

Y digo esto porque entre investigación e investigación (sí, sucede mucho que mi índice se sienta curioso), lo único que descubrí es que, o estoy desactualizada y el "mi vida", "corazón", "divino", etc, etc, etc, forman parte de esa impunidad cibernética o éstas personas simplemente son muy demostrativas y andan derrochando cariño a lo loco.

Seguiré sin entender que alguien a quien no conoces y vive en otra provincia te pueda decir "angelito, te necesito, como te kiero"(y todo en un mismo comentario). Me quedo con mi carencia de afecto infantil, que me hace guardar los "te quiero" para quien realmente quiero (o, por lo menos conozco personalmente)

viernes, 4 de febrero de 2011

Saavedra town

A veces siento que vivo en un pueblito, con calles de tierra, mucho pasto salvaje y vecinas que hacen sus compras en el almacén de doña Blanca.

De tanto en tanto, el viento, trae las campanadas de la iglesia, ton, ton, ton. Si hay fútbol nunca falta el vecino efusivo que grite goles de Boca, los más atrevidos festejan con petardos. Por las mañanas, se escucha el golpeteo metálico de la carga y descarga de camionetas que llegan a la panadería que está justo enfrente; qué rico el olorcito cuando están horneando, y juro que puedo distinguir cuando el resultado es pasta frola.

Pero hay algo en este pueblito que me hace querer volver a la ciudad, el botellero con megáfono que distorsiona, oficio anacrónico si los hay, me transporta en un segundo. Como me lleva al pueblo me hace querer la ciudad y sus camiones. "Compro heladera, lavarropas, radiadores, juego de living, silla, mesa, veladores, compramos todoooooo.....bronce, plomo, zinc, aluminiooo"

Yo lo entiendo al señor este, pero, ¿es necesario que los domingo a la mañana compre todo?

martes, 1 de febrero de 2011

Revoluciones científicas

¿Por qué será que a veces me siento tan bien que tengo la certeza de que algo malo me está por pasar? Y si lo digo es porque ya me pasó varias veces, esa sensación de felicidad plena, de decir "Qué bien que estoy", de atreverse a pensar "Soy feliz", y al rato todo se empieza a desmoronar. Es algo cíclico empiezo a pensar. La primera vez que lo note tenía 17 años, y mi felicidad pasaba por ir a bailar y porque el chico que me gustaba me daba bola, a la semana mi abuela se enfermó, la trajeron a mi casa, se quedó con mi habitación y yo tenía que aguantar las quejas de mi madre sobre su suegra (mi abuela) y los gritos de mi papá a su madre (mi abuela).

¿Por qué será que cada tanto tengo que llorar? Hace poco pensé entre sorprendida y feliz, "Uh, que bien, este año ni una lágrima todavía", y a los días, un mar. Y sí, éstas son palabras inspiradas en lágrimas, pero también noto una diferencia, se están tornando catárticas/pro activas (¡qué palabra de aviso laboral!, palabra para otro blog).
Por cada lágrima me surge un pensamiento, una idea, una acción. Algo así como las revoluciones científicas: del paradigma a la crisis y de ahí surgen las ideas para el nuevo paradigma (o respuesta a las preguntas que llevaron a la crisis).

Veremos qué cambios surgen, por ahora descubrí nuevas facetas de viejos conocidos, será cuestión de esperar a ver cómo responde éste paradigma a las nuevas preguntas, si las supera o se viene otra revolución...