martes, 28 de junio de 2011

Arcoiris


La vida no es blanca o negra, afortunadamente contamos con una paleta de colores, y no se detiene ahí, porque cada color viene en distintos tonos según la combinación de pigmentos que se elija mezclar.
No quiero tener que elegir entre la claridad del blanco o la obscuridad del negro, tampoco quiero un triste y monótono gris. Hay días en los que necesito algo violeta o azul eléctrico, hay otros en los que el verde me hace sentir feliz y el rojo me permite atreverme a más.
Los colores no me dan miedo, tener que elegir uno sólo es lo que me asusta.

viernes, 24 de junio de 2011

El cachorro

"El nene está a pleno", dice una amiga sobre su conquista.
Ella que vive en el pueblo, dícese de Adrogué, trabaja en Microcentro. Él vive, ¿quién sabe donde?, pero también trabaja ahí cerquita del Obelisco. Ya no comparten horario, justo ahora que empezó el amor...
Nadie sabe nada, y como quien no quiere la cosa, no lo pudo contener más, y en una especie de malentendido, ella contó que está pero "no de novia ni nada". Pero que "el cachorro está como loco".
Y entonces me acuerdo de situaciones pasadas, de historias prestadas, escuchadas directamente, o de casualidad, y en un segundo armo la hipótesis: los hombres juegan a ser novios mientras las mujeres ponemos paño frío y miramos de costado y desconfíadas tanta atención; cuando la mujer cree, en vista de las deferencias recibidas que puede haber algo más que un buen momento, ellos se hacen los desentendidos, sonríen y desaparecen, mientras piensan, y hasta algunas veces comunican: "Mira que no somos novios ni nada, eh".

jueves, 23 de junio de 2011

Que facebook no una lo que la vida desunió

En algún momento de la vida un colectivo se convierte en escenario de reencuentro entre dos personas que en la prehistoria de sus vidas compartieron experiencias. La charla es la conocida por todos, inicia con un saludo que mezcla nostalgia con sorpresa, continua con observaciones del tipo, te cortaste el pelo, o tenes barba, aunque también puede resaltar la falta o el aumento de peso. La actualización de la biografía es ineludible: que si te casaste o estás en pareja, que si tenes hijos, de qué laburas, y hasta un malicioso y malintencionado ¿terminaste de estudiar al final?
Ahora, lo que pocos esperan escuchar en respuesta a sisi, tengo una nena de 6 años es ¿Fue de paracaidista, no? esbozado con una sonrisita tonta y mirada pícara.

¿Puñetazo directo o puteada elegante?, ninguna, hay personas que, sorprendidas por el inadaptado que siempre fue su compañerito de colegio, contestan calmadamente (aunque sorprendidos por la desfachatez): No bueno, eh, yo le había dado un anillo ya, estábamos pensándolo...

miércoles, 22 de junio de 2011

De San Telmo a Puerto Madero

La primera salida se suspendió por circunstancias ajenas, obligaciones ineludibles. La segunda salida fue pautada dos días antes, y cuando el día pasaba y todo parecía marchar bien, la lluvia amenazó con suspensión. ¿A quién le gusta salir un sábado a la noche con lluvia, más si es invierno? Sin embargo, la hora llegó y la cita se concretó, aunque no estuvo excenta de imprevistos. El a dónde vamos, sin pensarlo antes, te puede conducir a un barcito de San Telmo, en una mesa ubicada delante de un escenario vacío que, cuando la charla comienza, un Sabina versión argentina y un tanto depresivo entona una canción triste en un volumen poco recomendable para un lugar tan chiquito. Súmesele que el cantante tiene alma de maestra ciruela y ordena poner los celulares en vibrador. Y como siempre se aprende algo nuevo, descubrí que hay lugares en los que se cobra lo que se llama derecho de show, esto quiere decir que te cobran 15 pesitos por cabeza por estar en el lugar (en el cual no sabías que iba a haber un show, o que ibas a tener que pagar). El cambio de mesa a una más alejada del escenario (estar a un metro nunca es recomendable), puede hacerte terminar en la peor mesa del lugar, sí, la que está al lado del baño, en la puerta, mientras dos policías devoran su pizza con gaseosa y, como ya son las doce, se saludan por el día del padre.
Pongámosle que el señor es todo un caballero, que pago sin chistar los 30 pesos, que pregunto si estabas cómoda o querías ir a otro lado, y una, que vio que él desembolsó el dinero, que trabajo en un bar y sabe que no está bueno que los comensales se vallan antes de consumir, dice que todo bien, que nos quedamos. Pongámosle que él insiste porque nota la incomodidad y quiere matar al cantante depresivo. Pongámosle que, por treinta segundos, ambos se convierten en ratas que huyen raudamente, simulando no ser vistos. Pongámosle que la puerta se traba, y forcejeo y ruido mediante, logran ganar la calle. Pongámosle que se largo la lluvia y el auto está a dos cuadras.
Pongámosle que nadie diría que Puerto Madero, en una fría noche de sábado, con un cielo gris y una llovizna finita, puede ser hermoso, un efecto lumínico increíble. Agradable recompensa por tanto tropiezo.

¡Qué lindo día!

Considerando que uno no conoce nunca las costumbres de esos otros que forman su entorno (amigos, familiares, parejas o similar); teniendo en cuenta que la gente puede salir de noche, incluso un día de semana, y acostarse tarde, se concluye que el mensaje de texto a las ocho y media de la mañana es un abuso de confianza (ajena y en uno mismo). Es cruzar un límite muy delgado, el del sueño, ya se trate de amigos que quieren ser los primeros en enviar sus salutaciones el día del amigo; aquellos que parten en un viaje iniciático durante seis meses para encontrarse a si mismos y quieren informarle a todos sus contactos que ya no están en la geografía que los unió alguna vez; mucho menos aceptado es para quien a poco de conocernos, osa despertarnos, aunque sea para desear un lindo, lindo, lindo día.
Ya se sabe, el camino al infierno está lleno de buenas intenciones...


lunes, 20 de junio de 2011

Fin de semana

Darse cuenta de que los momentos recientemente compartidos quedarán en el recuerdo como eso, momentos nada más, lleva a esa iluminación en donde todo se destraba en el cerebro y uno sabe que hasta acá llegamos, gracias por el fin de semana, lo pase muy bien. Es ese beso que se sabe será el último, pero ninguno lo dice.
Pero lo raro no es eso, sino que no importe, que se comparta ese deseo de no desear más, todo muy rico, gracias por todo, buena vida.
El ser humano es raro, muy raro.

viernes, 17 de junio de 2011

Histeriqueo

Nervios, indecisión, nudo en el estómago. ¿Voy o no?, ¿llamo y cancelo?, ¿llamo y reactivo lo cancelado? Y el cuerpo que se pone tembloroso cuando ese otro se acerca, ¡pero si esto antes no me pasaba!, ¿qué cambió?
Y se establece ese "entrenos" de frases que nadie entiende, de tiros por elevación, de planteos inverosímiles y comentarios imposibles de seguir por el entorno.
Y bueh, reprogramo.

martes, 14 de junio de 2011

Aprendiendo a escribir

Para escribir bien, hay que leer mucho. Palabras de varias profesoras que pasaron por mi vida y que recordé el otro día, cuando una compañera, a la que le pregunte qué autores leía, decía que ella no leía para no contaminarse del estilo a la hora de escribir. En ese momento, mientras recordaba tan sabias palabras, reía por dentro, y hoy me encuentro pensando en que hay cosas que no quiero leer, porque siento que esas historias podría escribirlas yo, que no me quiero perder la oportunidad de contarlas. Pero eso también excluye el placer de disfrutar la lectura.
Es raro a veces leer palabras que podrían ser nuestras, porque la historia que hay detrás se nos parece, porque el modo de contar nos identifica, porque probablemente nos reconocemos en quien está detrás de esas líneas.

domingo, 12 de junio de 2011

Siempre me pregunte cómo se termina con una amistad, por qué, qué lleva a cortar el vínculo. Hoy obtuve una posible respuesta, por declaraciones fuera de lugar.

sábado, 11 de junio de 2011

La parte por el todo

A veces pasa que una persona me hace acordar a otra, aunque no se parezcan entre sí, tienen ese no se qué que los une. Algo así como edades cercanas, pelos largos y ser del interior del país, o la combinación de cigarrillo más blackberry en la mano todo el tiempo y poco abrigo, también la estatura, sumada a gritar más que hablar y sentarse de un modo que no recomendaría ningún traumatólogo. En el extremo pongo a quien me recuerda a Nicolás Cabré por ser hincha de Vélez, tener barba candado y boca...bueh, como la del mencionado actor.

Asociaciones voladas y carentes de sentido, puede ser, pero no por eso dejaré de pensar en la persona a la que me recuerdan mientras mantenga cualquier tipo de interacción.

jueves, 9 de junio de 2011

Yo no lloro más

Hoy me di cuenta de algo: hace mucho que no lloro por las noches.
No es poca cosa, por lo menos no para alguien que durante mucho tiempo solamente lograba dormirse por el cansancio del llanto, lo que trae mañanas de ojos hinchados y piel tirante y el recuerdo de la causa del malestar.
Cada uno llora cuando puede, cuando consigue la privacidad suficiente para admitir que algo está mal y necesita desahogarse, sacar la angustia. Están los que abren el dique de sus ojos los domingos; otros son más estacionales y esperan a alguna festividad en particular: día del padre, madre, cumpleaños o navidad. La novela de la tarde emociona a más de una que disfraza su pesar en el de la desgracia ficcional. De quienes gustan actuar su llanto en cuanta ocasión pública les aparezca no vale la pena hablar, ¡cuánto talento se pierden las tablas, cuánto artista dando vueltas! Mi llanto es nocturno, en la oscuridad de mi habitación, aunque reconozco haber tenido momentos en los que lloraba mientras volvía caminando a casa después de trabajar (y no era por el trabajo), o en el colectivo; el colmo fue la vez que salí de recibir el resultado de un parcial en la facultad y me puse a moquear. Discretamente me tape con mi flequillito, apreté los ojos y le dí para adelante. Y aquí bien vale aclarar que no lloraba ni por un bochazo ni por la emoción de aprobar.
Y me puse a pensar las causas de mis lágrimas. Lamentablemente todo me lleva a dos años atrás y tres meses de angustia esperando la muerte de mi abuela, es duro saber que quien está a veinte metros de distancia, sólo días la separan de la eternidad. Lo recuerdo y se me anuda la garganta...
El tiempo que vino después de lo inevitable fue un duelo doble, porque alguien que seguía vivo también me había abandonado para siempre (o por un largo rato). A veces creo que una pérdida ayudaba a superar la otra, como que se hacían compañía en algún punto.
Después pienso en la causa de estas líneas y en la mayoría de mis lágrimas, y me sonrío (sí, me sonrío a mí). La nariz, que hasta hace un momento estaba calentita y los ojos vidriosos a punto de estallar, se distienden al tiempo que una semisonrisa se me dibuja, y es que llegué a una conclusión: desde que saqué al abandónico de mi cabeza, soy más feliz (o, por lo menos, no lloro)

martes, 7 de junio de 2011

Chocolate Tofi - Una dulzura especial....

Dulzura


Le decís que te gusta el chocolate, y más cuando tiene dulce de leche. Al rato reparte el más rico mini Tofi negro que se pueda pedir en una tarde de mucho frío. ¿Interpretar o sólo saborear?

Saludos

¿Qué haces acá? dicho en un tono fuerte y cuestionador antes de siquiera mascullar un Hola me parece de lo más ofensivo por los momentos compartidos.
Y dicen que la histeria es femenina...

Haciendo Buenos Aires

Tiembla el piso, suenan sirenas y el ruido de motores es abrumador. No entiendo qué está pasando. Estoy metida en la cama, tapada hasta la nariz. Logro encontrar el celular, son las 8 am. El camión de la basura no puede ser, aunque suena como si toda la flota del barrio estuviera en mi puerta. Un olor raro atraviesa la persiana y se cuela por ese centímetro que dejo abierta la ventana, algún que otro grito también.
Tomo coraje y me levanto, con el aturdimiento de quien amanece de golpe, abro la persiana y veo la causa de mi terror matutino: repavimentación.

domingo, 5 de junio de 2011

Asociación libre

Hay conjuntos palabras, letras, nombres y lugares que me resulta inevitable no vincular a una persona. Y no me refiero a lo obvio de una canción que me lleve al viaje de egresados o a un amor roto, eso es clásico. Cada persona que ocupa un lugar relativamente importante en mi vida tiene su conjunto. Para ser más clara, cada vez que tengo que leer un texto de marketing, pienso en un amigo que estudia eso. Cada "J" que veo en mi vida trae otros momentos inolvidables. Todos los días, en el trabajo, cuando miro a un compañero, no puedo dejar de recordar a un amigo, y no se parecen físicamente.
En realidad, más que grupo de palabras, es una palabra, una letra o un lugar, y cada persona tiene el suyo.

sábado, 4 de junio de 2011

Decálogo para proceder en las redes sociales luego de una ruptura

*Evitar clikear en los comentarios hechos sobre sus publicaciones y/o comentarios, al abrirse esa ventana, entrarán a tu pantalla, y a través de ella a tu cerebro, personas que probablemente no quieras. Es el lugar donde se histeriquea con futuras conquistas en el doble sentido permitido y fomentado por estos espacios.

*Si no se pudo evitar el paso anterior, por lo menos no te metas en el perfil del/la comentarista. Su brillantez o estupidez nada van a sumar a tu vida. No importa que sea más fea que vos, con un color de pelo dudoso y que en algunas fotos pueda decirse que es verdaderamente fea; mucho menos aporta si la naturaleza realmente fue generosa con esa persona que, digámolso, no tiene la culpa de que tu ex sea tu ex.

*Acordar no publicar fotos, frases o similares que hagan referencia a una nueva simpatía; esto permite conservar la paz y la sanidad mental de ambos, pero no siempre se puede lograr.

*Si no podes resistirte a gritarle tu felicidad al mundo que te bancó en los momentos duros , por lo menos no pongas fotos de tu nueva compañía en lugares en los que quien antes "te hacía bien" los pueda ver (o, por lo menos, avisale)

*Eliminar la amistad del facebook, dejar de seguirlo en tweeter, sacarlo de favoritos en el msn.

*Si era depositario de tu más absoluta confianza como para entregarle las contraseñas de tus mundos virtuales, ¡cambialas ya! Se evitarán dudas sobre el don de gente de quien antes era todo para nosotros. Y ya lo dice el refrán, la ocasión hizo al ladrón, no tentemos a la suerte, porque por ahí terminas comprando algo que no tenías ni la menor intensión.

*El celular también puede ser incluido en éste mundo virtual de la sobre conexión permanente, si no queres hablar con el otro, no le contestes los mensajes de texto que te manda a cualquier hora o en situaciones poco recomendables (léase: estar con otra persona en situación conquista).

*Si decidiste convertir a ese amor que se frustró en una bonita amistad, no escribas frases de enamorado feliz si tenes a tu ex en la lista de contactos del msn, date cuenta, ella/él lo va a ver.

*Tampoco le mandes tu amistad al nuevo si todavía tenes al anterior, un cacho de respeto por lo vivido.

*Si la relación dejo amigos virtuales en común se corre el riesgo de que los comentarios del ex se filtren a través de los posteos del amigo.

*Antes de subir una foto o comentario, pensar. No es bueno actuar en "caliente", porque las disculpas posteriores no reparan el daño hecho.

¿Por qué todo junto? ¿Por qué?


O días en los que no pasa absolutamente nada, en los que las conversaciones tienen respuesta de "todo bien, tranquilo", y me sube una vergüenza interna por el fracaso de la tranquilidad de agua de pozo que es mi vida, sin salidas ni planes los fines de semana, sin historias que valga la pena relatar.
O, en el otro polo, están los meses agitados por las salidas, en las que mi casa se convierte en un hotel, y mi persona sólo es el recuerdo en una foto para mis convivientes. Son tiempos de disfrute y poca queja, los que más me gustan, sobre todo cuando las salidas son imprevistas, generadas por un chat en pantuflas y una invitación a cualquier cosa. Son las que sorprenden porque no se espera nada y, entonces, todo es ganancia. Aunque siempre valoro esa juntada con amigas que se planea con semanas y sé que me voy a reír como nunca, con charla frontal y sin tapujos, con visita a historias viejas y otras que no quieren terminarse.
Pero lo que más me preocupa, son los tiempos en que el trabajo, el estudio y nuevas posiblidades se confabulan para saturar mi agenda, y me estreso de sólo pensar todo lo que tengo que hacer pero no me alcanzan las horas del día. Porque una entrevista laboral y un parcial no pueden ocupar la misma hoja del calendario, son dos fenómenos estresantes separados, juntos dinamitan mi psiquis.

Por eso las estadísticas son sólo números, porque si divido las actividades realizadas por la cantidad de días, el promedio es bueno, pero como con la hipótesis de los pollos, acá hay días que se llevan lo que uno pensaría en meses.