viernes, 8 de julio de 2011

Richard Gere

"Los ojos en los ojos", según Metz (teórico del cine) es lo que desficcionaliza.
Una vez me cruzé con Horacio Fontova en una Feria del Libro, el iba entrando y yo salía con unos amigos, y nuestros ojos se cruzaron un segundo apenas, pero bastó para que me recuerde esa frase.
¿Por qué no nos podemos mirar a los ojos? Locas ventanas al mundo, paredes que se desarman ante el ojo del otro, pero lo que incomoda no es que nos vean, sino la mirada en la mirada, ahí se desarma la pose, la actuación, la fachada que decidimos mostrar, ese ser social en el que nos convertimos ante un grupo. Pocos logran vulnerarlo realmente, o pocas son las situaciones que nos hacer evitar la mirada, agachar la cabeza cuando el otro sabe algo que nos gustaría que nadie supiera; o simplemente evitar a quien nos supo mirar, aunque tenga esos ojitos que nos desarman.

2 comentarios:

  1. Son muchos los momentos en que no pueden sostenernos la mirada.
    Una de ellos es cuando el otro sabe que algo nos hizo, asi como bien decis bajan la cabeza para evitar ese contacto que en otro momento habia.
    Pero es paradojico... si uno, puede convencer al otro que no tiene que agachar la mirada, que el problema "ya fue" igualmente van a seguir haciendolo, esperando que nosotros le demos la señal para que la suban. Y ese... es un mal que no se cura

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  2. Sostener la mirada es un ejercicio que todavía no aprendí a hacerlo muy bien, salvo que esté muy encantado con la persona en cuestión, sin importar si es amigo, familia, o novia.
    Bueno... pasé por acá compañera, me lo debía, me voy a tomar el trabajo de leer los otros pensamientos trasnochados.
    Todavía me acuerdo que el profesor de Metodología te decía la gallega jajaja
    Abrazo

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