sábado, 28 de enero de 2012

Verano en Buenos Aires

Madrugada de sábado, algo así como las tres de la mañana del final de un enero caluroso con noches ventosas. El sueño apura el paso, hay que atravesar una plaza, tres cuadras, el parquecito y dos cuadras más.
Llegado el parque hay unos ruidos que son naturales a otro horario del día en ese mismo lugar: risas, ruedas que ruedan sobre el asfalto, con las luces de los faroles como decorado. Un veloz skater me pasa por delante y, más allá, se puede ver a las dueñas de las carcajadas, son tres chicas que están rolleando en plana noche.
Delicias de un verano tranquilo, postales de la noche de Buenos Aires, made in Saavedra.

lunes, 23 de enero de 2012

Ofrecidos

Se ofrece bonita amistad con vistas a salidas divertidas, poco demandante y sin ánimos de otras cosas. Interesados en relaciones monógamas hombre-mujer, abstenerse.

Esto antes no pasaba...

Noche cerrada de verano. El silencio de la calle es interrumpido por dos puertas de un auto que se abren y se cierran. La voz de una nenita de tres años pregunta con su mayor tono de sorpresa: "¿tu auto no tiene alarma?"

Silencio

lunes, 16 de enero de 2012

Intertexto

Leo un libro, escucho música en el colectivo, camino por la calle y siempre se repite el mismo pensamiento: yo le mando un mensaje, total...

Y ahí nomas empieza la duda, que sí que no, ¿y si no responde?

Y claro que no va a responder, qué parte de que ya no le interesas no estás entendiendo. Si quisiera te hubiese mandado él un mensaje, o hubiese contestado los anteriores.
Ya paso un mes del último contacto, ¿qué parte de mensaje no respondido no estamos entendiendo? El intertexto parecería ser bastante claro:"no me interesa saber absolutamente nada de tu triste existencia"
Al fin y al cabo el enigma tenía una respuesta lisa y llana.

sábado, 14 de enero de 2012

Hoy me siento Mafalda

¿Por qué hay personas de las que uno espera cosas pero de quienes nunca llegan y, por otro lado, están aquellos de quienes no se espera nada, pero absolutamente nada, y hacen algo?

¿Por qué será?

Así y todo no cambia que uno espere de quien no hace y se sorprenda de quien nos espera.

viernes, 13 de enero de 2012

Actividades veraniegas

Enero. Semana calurosa. Viernes por la noche, se levanta un agradable viento que invita a la actividad física casi prohíbida durante la semana por el calor. Parque y poca gente, parque y los que nos cruzamos siempre. Después de tanto tiempo uno ya reconoce las caras: el que sale a caminar, la parejita que se sienta en el banco a darse besos, el grupo que se junta con sus perros, los motoqueros del medio y los de las plantas aromáticas.
Del gobierno de De la Rúa en la ciudad quedaron el asfalto, las bicicendas y unos carteles indicativos que ya perdieron las indicaciones pero sirven para colgarse de ellos con las patitas y estirar.
El viento sopla fuerte, la luz de los faroles ilumina la noche, y un movimiento distrae: sobre un caño azul doblado que antaño indicaba el ejercicio que se debía hacer en un aparato desaparecido, un joven gimnasta con su pantaloncito rojo, remera blanca y vincha al tono, estira su cuerpo al mejor estilo Julio Boca. ¡Traición! habrá pensado cuando su pierna se desarmó en ese delicado movimiento enlongatorio que estaba realizando y casi termina de traste en el verde césped. Traición cuando uno cree que da lo mejor de si, eso que se sabe se hace como nadie y, sin embargo, por una falla técnica se queda ante el resto como el más tarado, como Olmedo en la película donde hace de estudiante secundario y Porcel de profesor (por un error)

domingo, 8 de enero de 2012

Ayúdame Freud

Recupere un habito que creía olvidado, descartado. Al principio me sentí un poco mal, después me adapte y hasta llegué a encontrarle el lado positivo a la nueva situación. Y ahora que pasó el tiempo, el habito volvió. No se trata del cigarrillo, no tiene que ver con un consumo, o sí, quizás lo sea. ¿Existe algo tal como el consumo del dolor?, ¿puede uno alimentarse de eso, de la angustia de lo trágico?

Perdón

Hay veces que un pedido de perdón precediendo una frase suena más a tomada de pelo que otra cosa. Es que no siempre se permite la sinceridad, cuestión de diplomacia supongo.

domingo, 1 de enero de 2012

Lista de compromiso

En el primer día del año uno se levanta tarde, está medio como a la deriva, tal vez se deba a los festejos de la noche anterior, tal vez sea porque hay todo un año por delante y uno no sabe qué va a hacer.
Como ya es tarde para el almuerzo, unos mates con pan dulce y las sobras de la mesa dulce navideña parece apropiado, cabe aclarar que en ningún otro momento del año a uno se le ocurre mezclar unos amargos con turrón, maní con chocolate, garrapiñada, mantecol y alguna que otra almendra. ¿Será que el malestar del día siguiente dura 365 días?
Pero el entretenimiento no dura más de hora y media, el tiempo que demoró descubrir que los especiales que preparan los canales de televisión para estas fechas son especialmente aburridos.
¿Qué hacer? El día está lindo pero no dan ganas de salir y esperar una hora un colectivo para ir a cualquier parte, la terraza, el sol y un libro con una leve música de fondo son una opción, que dura lo que duran los últimos rayos del día que no acaba porque el no hacer nada parece que extiende la duración de las horas.

Entonces un pensamiento despeja esa nube mental, aparece la gran idea de hacer la "listita de cosas para el 2012", que es tan original como la noticia del primer bebe del año. Y ahí vamos, a buscar papel y lápiz, lo cual se vuelve una tarea entretenida, como cuando de chicos jugábamos al juego de las siete maravillas y había que buscar pistas que otros ocultaban, nada más que acá lo que ocultaron es lo que estamos buscando. Al lado del teléfono hay papel, pero las biromes no funcionan, como siempre.
Una vez reunidos los materiales y puesto el título en el papel, a pensar en las metas, objetivos y deseos: trabajo, estudio y amor parecerían encabezar los primeros lugares sea el año que sea. Uno se pone creativo y ambicioso, entonces pretende en un año cosas como aprender a tocar la guitarra, estudiar un idioma (como si en un año pudiera llegar a dominar otra lengua), comer "sano" a partir de mañana (la ensalada rusa que espera en la heladera no merece la deshonra), hacer un viaje, empezar algún deporte, salir más con los amigos, hacer algún curso pendiente. El que fuma siempre incluye dejar el vicio. En fin, cada quien pondrá lo que quiere y guardará esa lista hasta diciembre, algún tilde podrá poner y, sino, siempre habrá otro año y otra lista donde incluirlos.

Feliz año nuevo y a hacer lo que uno tenga ganas, a vivir cada momento y disfrutar de la vida.