martes, 29 de mayo de 2012

Ojos bien cerrados

La miraba raro, no es que siempre hubiese sido muy normal la forma en que se relacionaron. De hecho ella nunca lo llegó a entender, siempre sus ojos fueron un enigma a descifrar, pero ahora había otras cosas que se sumaban y lo cambiaban todo. Ya no iban a tener el mismo trato que supieron alcanzar en algún momento, el saludo ahora era algo de compromiso y los ponía a ambos en un momento incómodo.
Los dos sabían cosas del otro, secretos que sólo se murmuran al oído en un amanecer insomne, en medio de la confianza y vulnerabilidad que alcanzan dos cuerpos desnudos. Se sabían guerreros o sumisos, de gesto indiferente y cosquillas para el olvido que traían sonrisas para tapar lágrimas.
Era una relación muy al estilo "cine de silencios", se decían poco y hacían mucho, o quizás eran simplemente la pareja de una porno soft. Los unía la mirada cómplice y el dolor de historias pasadas que nunca se contaron. Para ella él era un mientras tanto; para él ella era un desafío a sí mismo.

Espejos rotos

Dolor ante los echos, ante eso que no se puede cambiar, por más que uno trate sabe que ya nada será igual. Dolor por que sé que esa persona que conocí no existe más, admito que cambie, y cómo, pero esta cosa de ser humano que no acepta el cambio en el otro; es la falta del espejo, porque yo me miraba ahí y ya no está. Hace rato que lo sé, será que es duro admitirlo...

miércoles, 9 de mayo de 2012

Descartes

Hay preguntas, propuestas y situaciones que cambian el hacer diario, que te dejan pensando en el pasado, presente y futuro. Y no hay racionalidad que vaya contra ese motor que mueve la vida: el deseo.

Pienso en que es una locura y después recuerdo que estoy loca, entonces todo cobra sentido.


Voyeurismo

Las fotos viejas tienen un no sé qué, nos muestran un momento, un corte en la vida de alguien. Pero, en realidad, poco dicen. Nos instalan interrogantes, eso sí. Los dónde, cuándo y con quién. Preguntas tan simples que pueden llevar a que nos conozcamos y a respuestas poco agradables.

Lindo lugar, el agua transparente, los animalitos exóticos...pero, ¿quién era la dueña de tus sonrisas?

Celos y algo de voyeur.

Historias

Las historias tardan en desarrollarse pero los finales llegan. La trama, eventualmente, es develada y el misterio una ironía.