sábado, 30 de marzo de 2013

Miedos

Temor de perderse en el abismo de los deseos ajenos, de fundirse con las multitudes acechantes, pavor de olvidar el qué quiero y reemplazarlo por el qué quieren. 
No quería terminar respondiendo preguntas ajenas y quedarse sin sus propios interrogantes, sin permitirse preguntar.
El miedo al rechazo ya lo había superado hacía mucho tiempo, ahora faltaba vencer el miedo a rechazar.

jueves, 7 de marzo de 2013

Boulevares y parques

Volver al barrio, ¿qué es el barrio?Porque voy una vez por semana y no siento ningún apego por un lugar en el que no pasa nada. El crecimiento en esta zona es hacia arriba, torres modernas, de esas que tienen pileta, gimnasio, zoom y un jardín que las rodea; hubo uno en una esquina que tenía vidrios espejados, parecía los edificios de Puerto Madero, pura ventana, hasta que una tormenta fuerte los estalló, todavía no estaba completamente habitado. Estilo minimalista, sin balcón ni firulete ni nada, cemento y ventana, nada más. Los que combinan ladrillo a la vista con un fino perfecto y los que les pintan de verde, naranja o amarillo los balcones.
Las casas viejas, que compartían con el transeúnte ocasional el olor a húmedad, con baldosas de vainilla y  árboles de enormes raíces, van escaseando, y los chalets son de otra década.
Volver una vez por semana es pasar, sin mirar, es perderse el detalle.
Entonces hay que pensar en qué es irse del barrio, y lo primero que se me viene a la cabeza son los espacios verdes que ya no están, los boulevares que te prestaban un banquito de cemento para charlar con una amiga mientras tomas un helado, es la falta de tranquilidad al cruzar una avenida, o no saber dónde queda el hospital de la zona, la comisaría ni qué historia guarda cada edificio.
Pienso que el domingo voy a ir a pasar un largo rato, al parque en el cual crecí, donde tuve infinitas conversaciones con amigas del alma, lugar que fue, más tarde, escenario para trabajos de la facultad, fue bar en un improvisado desayuno al sol, fue incógnita cuando el sol se escondía y solamente algún farol iluminaba el empedrado. Fue refugio.
Volver a la guarida.