lunes, 9 de septiembre de 2013

Bla bla

La conclusión es que, a peor estado de ánimo, felicidad, satisfacción, se da un incremento proporcional de ganas de escribir y publicar.

Observaciones copadas, boludeces y algún que otro pensamiento sesudo que se cuela en la mar de ideas bajoneras y reproches a mí misma.

Documentemos

Nada más molesto que alguien que permanentemente pide que guardemos un registro escrito de nuestras acciones para, después, no hacer nada con ello.
El tiempo ya está perdido, no vuelve.

Estoy de acuerdo en que es importante, en muchas ocasiones, anotar datos: una dirección al lado de un nombre, lo mismo para el teléfono; la fecha y hora en la que se va a producir una reunión importante, aunque más no sea la visita al médico. Incluso el resultado de una "gestión" comercial en el trabajo.

Ahora, que quien nos "solicita" esto sea alguien que nos da mala información y datos erróneos... llamemoslo paradoja.