sábado, 24 de mayo de 2014

¿A cuánto cotiza el Euro?

Cómo es la tilinguería del ser humano, pueden pagar fortunas por una remera de marca pero ante la primera oportunidad de que alguien viaje y le traiga una zapatilla cualquiera por dos Euros, agarran viaje y ni se preocupan en que no se las pueden probar....

lunes, 19 de mayo de 2014

Lo espontáneo



Caminar por la calle se sintió raro. Entrar a casa no parecía natural, el departamento que habitaba desde hacía dos años. Había algo distinto. Era una sensación.

Pero, ¿qué era?

Lunes a las 7 p.m. y en casa…

sábado, 3 de mayo de 2014

Ser un blog


Muchas veces escuche eso de que el blog es un diario íntimo. Lugar al que se va, por así decirlo, a contar (escribir) lo que se siente, piensa o vive. Un entre diván sin Freud y confesionario sin cura, entre secretos entre niños y conversación con uno mismo.  

Lo cierto es que los blogs pasaron de ser ese lugar de pocos, a bum y representación más fiel de la web 2.0, participativa y abierta, al olvido mismo, a esa misma relación que se tenia con los diarios íntimos "voy a escribir todos los días qué es lo que me pasó", y no pasa mas de un año antes de que se deje el cuaderno olvidado en el fondo de un cajón, con algún comentario interesante y mucho de nada.  

Sin embargo, vuelvo. En la era de Facebook y Twitter, en que las cosas se dicen sin pensar mucho, sin editar, sin invitar: el comentario aparece ahí en la pantalla de tu "amigo", de tu "folower". Así y todo me sigue pareciendo un espacio válido. Redes sociales al servicio de la red mayor, difundiendo links que linkeen a otros 
blogs, webs, el palo en el fondo del agua en lo profundo de la mar.