lunes, 1 de febrero de 2016

Redes




Me pregunto si lo que queda de esta era on line son nada más que historias rotas, vidas fragmentadas, instantes que están delineados por la interrupción de una notificación: "Tu amigo de Facebook te ha etiquetado en una publicación", click al link de una postal navideña nada personal que les desea "A todos mis amigos un lindo año".

Estás cenando con alguien y no sabes de qué corno hablar porque se la pasa mirando el teléfono, conquistar la atención de cualquier mortal con cinco redes sociales y cinco mil competidores  es bastante difícil. Y dejas de hablar. El problema es que dejas de saber del otro, de conocerlo, entender qué le pasa, qué quiere, y terminas hablando con vos misma, frente a una pantalla que le das enter y retroalimenta la red de la incomunicación.

Hágase la prueba cualquier día a la hora del almuerzo en el trabajo y se comprobará que hay un momento en el que todos tienen una relación con su celular y el silencio reina.