jueves, 5 de enero de 2017

Almuerzo en Buenos Aires

En la pausa que regala el almuerzo, sentada en el medio del parque, con naturaleza de un lado y autos del otro, me pregunto cuántas personas odiaran su trabajo. Cuántos son los que se sienten sapo de otro pozo y viven con angustia y pesar y hecho de que quizás nunca logren no solo no hacer lo que les gusta, sino el no poder descubrirlo.

Capitalismo salvaje, capitalistas estúpidos. En eso estamos metidos.

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